Mi primer jersey de punto
Como era el primero pensé hacerlo para mí, pero al ver que me había salido bien pensé en regalarlo a una amiga del trabajo
a la que no me canso de agradecer que me regalara algunas cosas de su Nancy de la infancia.

Le encantó el jersey y me lo agradeció como siempre con una de sus preciosas
sonrisas, más tarde me pasó una foto de su muñeca de su niñez, Emma de Eda, con el jersey puesto. Le queda de fábula!!!


Por cierto, el caballete y el marco que hay delante de la muñeca se lo regalé también hace años, muchos, probablemente más de 10, en un amigo invisible de la empresa que hacemos por Navidad. Entonces no sabía hacer nada más allá de teñir madera.
Muchos años de amistad, Gloria... y los que nos quedan.
Comentarios
Feliz última semana del año.