sábado, 29 de octubre de 2016

El tricotin


Hace más de un año compré en una tienda de segunda mano un mundillo de bolillos y también este aparatito para hacer cordones de lana. En casa ya teníamos uno de plástico e incluso habíamos fabricado alguno casero con un rulo y horquillas pero me gustó éste, tan setentero. 







Es muy fácil de utilizar, una labor muy repetititiva que se alarga y alarga todo lo que se quiere. El cordón que hice lo utilicé en una manualidad que ya os enseñé hace algún tiempo. ¿Os acordáis de ésto? 


Y hasta aquí llega la tontada de hoy. 

Sigo por aquí esperándoos. 



domingo, 16 de octubre de 2016

Día D - Una letra muy salada.


Tengo unos amigos que, no saben porqué, coleccionan esta letra. Me contaron la historia pero no la recuerdo bien. Creo que empezaron porque se encontraron una no sé donde y la pusieron en la pared y fueron añadiendo más. Desde que lo sé cada vez que veo una con una forma distinta a las que solemos ver por todas partes se las regalo tuneadas por mí. 

Ayer encontré ésta, con relieve, en un bazar.


No os he enseñado aún 3 que ya les hice, pero voy a empezar por ésta, recién salida del horno.

Primero dí una capa de pintura con degradado de oscuro a claro en sentido ascendente. 


Cubrí la pintura aún húmeda con sal.


Una capita generosa.


Pinté encima de blanco, pero no uniformemente, para que quedaran pegotes y el color no fuera liso. 


Dejé secar.


Retiré la sal con un paño y después dí algunos retoques de pintura donde me pareció bien. 


Creo que he conseguido que tenga el aspecto de haber pasado muchas "zozobras", con su costrita de sal como si hubiera sido recogida de un barco hundido. 

Y esta ha sido mi tontada de hoy, espero que os guste y volváis a verme. Yo siempre estoy por aquí. 

sábado, 8 de octubre de 2016

El antes y el después de unos cuadros de mercadillo.


Los compré por aprovechar el marco ya que eran muy baratos. Las ilustraciones de Ruth Morehead estaban arrugadas, aparte de que nunca me han gustado demasiado. La idea era usarlos de nuevo para "La habitación del hijo" así que me decidí por imprimir su inicial y una imagen de un ciervo descargadas de internet. 


Después de unas manitas de pintura de tiza blanca, lija y un cambio de paspartú, hélos aquí.



Os aconsejo tener archivadas estas imágenes que los propios ilustradores comparten de cuando en cuando de manera gratuita. Ya véis lo bien que pueden venir para ciertos trabajos. 

Bueno, pues otra pijadita con la que seguir decorando la habitación de estudio, ya está casi terminada a falta de la cortina y algún detalle, pero me gusta ir mostrando todo poco a poco. 

Espero sepáis perdonarme la mala calidad de las fotos, prometo esmerarme más en las próximas. 
Sigo esperandoos por aquí, si queréis volver. 


martes, 4 de octubre de 2016

Costurero de viaje


Hace varios años compré una tela de comics, con ilustraciones de Purita Campos. Lo empleé tiempo después en hacer cortinas para la furgoneta de mi maridín, que luego vendió y reutilicé en otra furgoneta que compró más tarde (y también vendió). Henos aquí que teníamos un montón de cortinas y ninguna furgoneta así que tocó aprovechar la tela en otras cosas. 

Empecé por una labor sencilla pero muy útil, un costurero de viaje, que con un simple gesto se recoge y está listo para llevar de un sitio a otro, sin que se abra y lo mejor de todo es lo poquito que pesa. 

Empezamos cortando un círculo de unos 55 cm. de diámetro en dos telas que combinen bien y otros 2 círculos con un diametro de unos 45. 


Cosemos los dos círculos, cada uno con sus 2 telas combinadas, por todo el perímetro excepto por una pequeña parte para poder darle la vuelta y lo terminamos de cerrar a mano con puntada escondida. 

 

Lo planchamos todo bien, 

Buscamos el centro de la tela para poner un círculo sobre otro dejando alrededor la misma cantidad de tela y trazamos líneas dividiendo el círculo en 8 partes, como haríamos con una pizza. Hay que disponer los círculos de forma que contrasten los estampados (lunares en la base, comics en la capa superior en mi caso). Después cosemos las porciones a ras del círculo interior, eso será lo que nos permita tener unos bolsillos para separar los objetos. Desde el exterior del círculo grande trazamos una línea por todo el contorno a 1 cm. y dentro de ese círculo que acabamos de crear, a 1,5cm trazamos otro círculo más. Coseremos todo alrededor por las señales creadas y luego realizaremos dos ojales sobre una diagonal imaginaria en el interior de los 2 círculos de pespunte, para poder introducir la cola de ratón en dos trozos de igual tamaño, teniendo en cuenta que la cola de ratón debe entrar por uno de los orificios, atravesar todo el círculo y volver a salir por el mismo lugar,  cada trozo debe ser pasado por un orificio diferente para conseguir el juego de poder abrir y cerrar tirando de los extremos de los cordones que se rematarán como prefiramos (nudos, cuentas, etc.)


Para el centro del costurero preparamos un alfiletero redondo, creando gajos con lana, y lo adherimos al fondo con velcro.

Y ya tenemos nuestro costurero listo para llevar nuestros hilos, dedales y tijeras de un sitio a otro cómodamente.



Yo lo usé mucho este verano para coser en el jardín durante las primeras horas del día, con buena luz y sin que apretara el calor aún. 


Espero que os haya gustado. Es muy sencillo de hacer y si mis explicaciones no os resultan claras siempre tendréís algún videotutorial en Youtube que os guíe en la tarea. 

Yo sigo por aquí, inventando alguna otra cosita que hacer y esperando de nuevo vuestra visita.