domingo, 25 de septiembre de 2011

La gente se deshace de unas cosas...


que a mi me encantaría tener. Mi marido se encontró esta sorpresa junto a un contenedor de papel. Pensó comentármelo al llegar a casa, porque sabe que estas cosas antiguas me gustan, sobretodo lo que tiene que ver con labores o costura, pero lo pensó mejor y lo cogió directamente y enfiló la calle arriba hasta casa no fuera que a la que me lo contara y yo decidiera ir a por ello con el coche ya no estuviera. Es hierro y pesa un montón, sobretodo cuando son las 3 de la tarde y llevas en pie desde las 5 de la mañana, no has comido y encima llevas una mochila. Es otro motivo más por el que lo quiero tanto, porque ya no es solo el esfuerzo de traerlo a casa sino que esto de "coger cosas de la basura" choca de frente con su forma de ser. Después de recorrer 300 metros con este archiperrre en brazos llamó al timbre y cuando salí a abrir me dijo: "Laura, tenemos un problema" jajaja, se me está volviendo un poco "basurillas".
Por cierto, el mes que viene empiezo mis clases de restauración y vuelvo a las de manualidades... como tengo un par de mesillas (una de un vecino y otra "adoptada de la calle") y alguna que otra cosilla que quiero renovar ya subiré los "antes y después".



Voy a comprar una madera gruesa para hacer un nuevo sobre para este pie y limpiaré a fondo de óxido el hierro y repasaré las letras doradas. Va a quedar estupenda bajo mi máquina de coser centenaria. En el próximo post pondré un objeto que va a terminar de redondear esta viñeta decorativa de mi casa.

1 comentario:

merchina dijo...

jajajajaj.. yo toda mi casa es de cosas recojidas de la calle.. o retiradas de casa viejas de los pueblos que fuimos visitando..

Yo la tengo, con dos cristales uno encima de otro.. y con las fotos mas emblematicas de mi vida con mi marido.. queda super chulo¡¡

Merche.