viernes, 22 de agosto de 2014

Asiento tapizado

Yo tengo la afición de las manualidades y mi marido la de las motos. Nunca ha tenido una nueva, de primera mano, todas de segunda o tercera, las últimas muy muy viejunas. Como a mí me da miedo que monte lleva tiempo centrando su interés en las scooters y en las Lambrettas en especial. Su favorita es una que se ha hecho a partir de un chasis de desguace y lleva 2 años o 3 divirtiéndose comprando piezas, montando o desmontando cosas... vamos, como yo con mis muñecas. Tenemos el garaje lleno de piececitas, motores, ejes, tornillos, ruedas... todo muy variadito. En cuanto a las restauraciones tiene una visión diferente a lo convencional... en vez de gustarle impecables de pintura le suele gustar lo contrario, que la pintura esté saltada y que tenga óxido...  
Aún teniendo la Lambretta restaurada y operativa seguía teniendo el gusanillo de una moto que corriera más así que compro una Yamaha vieja y se puso con la restauración... Igual que con la otra lijó todo el chasis y sin pintura ninguna lo barnizó. Un día me enseñó una foto de un asiento "original" que había visto por internet y que le gustaría poner a su moto. Y me gustó mucho.


 A partir de ese momento anduve buscando algo que pudiera cuadrar para hacerlo. Cuando ya había terminado de restarurarla la puso a la venta y fueron pasando los meses y no encontró comprador. Mientras ... yo había encontrado una tela parecida a la que usan los mejicanos en los sarapes... la típica que se usa para las cortinas o tapizados en las casas de pueblo y nos pusimos a hacer el asiento.


La tela doblada y sujeta con el cinturón quedaba muy bien para la foto pero no era nada práctica así que acabamos tapizando el asiento.


 La lástima es que después de hacerlo no tardamos ni 10 días en venderla, aquí la veis cargada para llevársela a su nuevo dueño. 



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