viernes, 31 de julio de 2015

Detalles sin importancia


Os hablé de mi regalo de San Valentín de este año y donde lo coloqué en este post

Nuevo rincón en mi dormitorio

Este post viene a cerrar el anterior.
Vengo a enseñaros el pequeño detalle que completa este rincón.

Tengo en la habitación un cubrerradiador "heredado" de casa de mis suegros. Es un mueble común,  de madera oscura pero como todos los muebles de mi habitación son blancos no pegaba así que el primer lavado de cara provino de una exquisita labor de pintura. Está pintado a pistola, lijado y vuelto a pintar... así no sé cuantas veces. Lo hizo un amigo que falleció hace casi 3 años así que dentro de su aparente sencillez es para mí es una pieza muy especial por todo el cariño que empleó en hacerlo y en que quedara perfecto. Dudo que recién salido de fábrica estuviera mejor. Ha estado en mi habitación estos años pero los tiradores nunca me gustaron. No soy muy amiga de los brillos y los dorados y éstos eran de metal dorado y laca blanca


.El otro día matando el tiempo en Zara Homa  fui a dar con la cajonera en la que exponen los tiradores y éstos me llamaron la atención por ser blancos y azules como el resto de mi cuarto.
Me gusta un montón la forma de la cerámica y los dibujos, unas filigranas azules que probablemente se han hecho a mano ya que no son exactamente iguales. El tornillo metálico de sujección está envejecido lo que a mi parecer es ideal por poco que se vea. Lo dicho... un cambio mínimo ha venido a redondear mi amor por la apariencia de un mueble muy querido.








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